
Te acomodas para pasar una tarde tranquila en el patio, pero entonces se enciende la calefacción por infrarrojos… Esa sensación de ardor en las mejillas y las manos es realmente molesta. Ese dolor no solo es irritante, sino que también te hace dudar si realmente quieres seguir allí fuera. Hemos diseñado esta calefacción eléctrica inteligente para solucionar ese problema: el calor que emite es suave y agradable para la piel, sin causar ningún tipo de irritación.
Lo que realmente importa, desde el punto de vista técnico Todo comienza con el elemento utilizado y el espectro de luz emitido. Utilizamos un tubo de cuarzo de alta pureza, junto con un elemento de fibra de carbono cuidadosamente ajustado, lo que permite emitir luz en el rango del infrarrojo cercano. En realidad, el calor llega rápidamente, y así evitas esa sensación de calor intenso e irritante que hace que la piel se sienta tensa.
Se conecta a la red eléctrica estándar de 120 V; no se necesita un electricista. Un termostato integrado mantiene constante la temperatura, y una protección contra vuelcos apaga la unidad si esta se cae. La carcasa sellada permite su uso en exteriores, ya que evita que la humedad y el viento afecten su funcionamiento.
Por qué funciona donde realmente te sientas La comodidad en exteriores no depende únicamente de la temperatura. Depende también de cómo el calor afecta tu rostro y tus brazos mientras te relajas. El calor del infrarrojo cercano penetra de manera más suave, lo que te permite disfrutar de una sensación de calidez agradable, sin esa sensación de ardor que te obliga a alejarte.
Esto significa que puedes pasar tardes más largas y tranquilas, leyendo, charlando o entreteniéndote, sin tener que interrumpirte constantemente para cambiar de lugar o entrar dentro.
Consejos prácticos para su instalación Para obtener la mejor distribución del calor, coloca la calefacción a una distancia de 6-8 pies del área donde te sientas, para que el calor se distribuya uniformemente. El calor infrarrojo afecta directamente a las personas y los objetos, por lo que aún pueden haber corrientes de aire frío alrededor de la unidad. En noches ventosas, utiliza una manta o un protector contra el viento.
Asegúrate también de mantener la calefacción alejada de las paredes y los muebles, para mantener un espacio adecuado y un flujo de aire correcto.