
Dejen de luchar contra sus calefactores de exterior
Seamos honestos: el uso de calefactores en exteriores es una verdadera batalla. Con la lluvia, el polvo y esos cambios bruscos de temperatura, los equipos tienen que luchar día tras día. Al final, algo se daña. Un tubo se quema, por ejemplo.
Por lo general, ahí comienza el problema. Uno tiene que desmontar todo el equipo o pasar horas arreglando los cables solo para reparar una pequeña parte. Es una pérdida de tiempo.
Por eso diseñamos nuestros calefactores resistentes al agua con clasificación IP65, de forma modular.
El método “reemplazar y listo”
La mayoría de los calefactores del mercado están completamente sellados. Si una lámpara se estropea, hay que pasar toda una tarde arreglándolo. Nosotros hicimos las cosas de otra manera.
Pusimos el elemento calefactor en un módulo extraíble. Es sencillo: basta con desenroscar la cubierta, sacar el módulo viejo y colocar uno nuevo en su lugar.
Lo que antes tomaba cuatro horas ahora se resuelve en diez minutos. Es rápido. Y evita muchos problemas.
Mantener el agua fuera
Por supuesto, hacer que algo sea fácil de abrir también significa que el agua puede entrar fácilmente. Para mantener la clasificación IP65, utilizamos juntas de compresión resistentes y sellos reforzados. Esto evita que la suciedad y la lluvia lleguen a los terminales eléctricos.
Un consejo rápido: estos tubos infrarrojos se calientan enormemente. Ese calor puede dañar las juntas con el tiempo. Asegúrese de revisar las juntas cada dos años. Un simple ajuste asegura que todo permanezca seco.
Menos tiempo en las escaleras
¿Lo mejor? No necesita llamar a un electricista cada vez que una bombilla se estropea. Un técnico puede simplemente identificar el módulo dañado y reemplazarlo sin tocar las líneas eléctricas principales. Básicamente, hemos separado la parte que se desgasta del resto del equipo.
Esto permite que el equipo sea más compacto y que el calor fluya mejor. Lo más importante es que así se gasta mucho menos tiempo colgado en las escaleras y más tiempo manteniendo a los invitados cómodos.