
¿Por qué el calentador de baño no debería cegarla? Cuando diseñamos lámparas de infrarrojos para baños, nos enfrentamos a un gran problema: ¿cómo crear algo que emita mucha calor sin que parezca un foco brillante en los ojos? Las lámparas convencionales de onda corta son cegadoras. Si alguna vez has mirado hacia arriba y has visto una de esas lámparas en el techo, sabrás exactamente a lo que me refiero: es un brillo blanco y deslumbrante. Imagine a un niño pequeño o a alguien que acaba de salir de la ducha mirando hacia arriba… No es una experiencia agradable. Por eso, cambiamos la forma en que funcionan estas lámparas. Controlando la luz Utilizamos vidrio de cuarzo especial y recubrimientos internos para “filtrar” la luz. Eliminamos los rayos UV y esa luz visible intensa, dirigiendo la energía hacia el espectro de infrarrojos de onda larga. El resultado es que obtienes el calor necesario, pero sin ese brillo deslumbrante. Es simplemente física: bloqueamos las longitudes de onda que dañan los ojos y dejamos pasar aquellas que realmente calientan la piel. La estructura interna de la lámpara Estas lámparas funcionan con la voltaje habitual de la casa, pero hemos ajustado su potencia para que sientas el calor casi al instante. Para evitar que la lámpara se dañe después de unos meses de uso intenso, la llenamos con gas halógeno. Esto evita que el filamento de tungsteno se dañe demasiado pronto. Pero aquí está el problema: la lámpara por sí sola no es suficiente. La carcasa también es importante. Dado que todo ese calor se concentra en un punto muy pequeño, necesitas un reflector de alta calidad, como uno recubierto de oro o de aluminio de primera calidad, para dirigir ese calor hacia ti. Si utilizas un reflector barato, estarás perdiendo aproximadamente el 20% del calor producido. El equilibrio Hay un compromiso que hay que aceptar. Al filtrar la luz para proteger tus ojos, no obtienes ese calor intenso y instantáneo que se obtiene con un calentador industrial. El calor es un poco más suave. Pero en un baño, eso es exactamente lo que deseas: mantenerse caliente y cómodo, sin sentir como si estuvieras mirando directamente al sol.